Amortizar parte de mis deudas... ¿Por cuál empiezo?

En el artículo ¿Cuál de mis deudas pago primero? vimos las preferencias de pago que debemos seguir cuando tenemos deudas y no podemos pagarlas todas. Ahora vamos a plantearnos un caso diferente. Suponemos que tenemos un dinero extra y queremos dedicarlo a amortizar parte de nuestras deudas. Normalmente, tendremos crédito hipotecario, tarjeta de crédito y uno o varios préstamos personales (automóvil, alguna compra, etc.).

¿A cuál de ellos dedico ese dinero extra para optimizar mi situación financiera?

Lo que parece claro, es que primero conviene amortizar la tarjeta de crédito. Es un pasivo que nos obliga a pagar un alto interés (entre un 15 y un 25 % TAE, aunque siempre viene expresado en interés mensual). El ahorro que me supondrá amortizar las deudas de la tarjeta será mayor en todos los casos al de amortizar cualquier otro préstamo. Además, es una deuda a corto plazo cuya reducción o eliminación incrementará nuestro nivel de solvencia y mejorará nuestra situación económica en un horizonte próximo.

Supongamos que hemos conseguido amortizar toda la deuda de la tarjeta de crédito, y aún nos ha sobrado dinero.

¿Qué préstamo amortizamos a continuación, el hipotecario o el personal?

Amortizar la hipoteca

Aquí ya habrá que realizar una serie de cálculos, pues existen circunstancias que pueden hacer mejor amortizar uno u otro préstamo.

Para empezar, diremos que la amortización de las hipotecas es siempre más conveniente al principio de la vida del préstamo, pues es entonces cuando estamos soportando una mayor carga de intereses. La amortización puede ahorrarnos mucho dinero del pago de intereses futuros. Además, las amortizaciones hipotecarias tienen un beneficio fiscal añadido. Este beneficio fiscal es sobre el total amortizado que no exceda de 9015 €/año, lo cual, en un tipo de gravamen medio del 15 % ofrece una deducción de 1352,28 € por cada declaración.

Pero muchas hipotecas son tan altas que con el mero pago de las cuotas ya casi llegamos, si no excedemos, a esos 9015 €, con lo que ya no hay que contemplar la reducción fiscal como añadido al ahorro por amortizar la hipoteca.

Además, si la hipoteca está al final de su duración, tal vez no nos convenga cancelarla, pues esa cancelación supone el fin de las deducciones fiscales por adquisición de vivienda. Habrá que hacer cálculos sobre si la reducción de intereses por amortizar es mayor o menor que la reducción fiscal.

Amortizar créditos personales

En cuanto a los créditos personales, suelen tener un interés mayor que los hipotecarios, pero no tienen reducción fiscal. Por tanto, habrá que calcular cada caso para ver qué conviene más.

Según el interés de la hipoteca y del préstamo personal y la cantidad que queramos amortizar, se darán los casos en que convenga más amortizar el personal, o más la hipoteca, o que sea indiferente.

Sin embargo, si nuestra situación financiera es regular, nos convendrá más amortizar el préstamo personal, pues a corto plazo aumentará nuestro nivel de solvencia y mejorará nuestra situación económica al eliminar un pago mensual importante.

Veamos un ejemplo

Queremos amortizar 2000 euros. Elegimos la opción de mantener cuota y reducir plazo (ya hemos visto en otros artículos que es mejor que reducir cuota y mantener plazo).

Amortizar 2000 euros de un préstamo personal

Antes de amortizar Después de amortizar
Cantidad inicial 7000 € 7000 €
Cantidad pendiente 2.662,14 € 700,41
Interés 7% 7%
Pago actual 119,10 € / mes 119,10 € / mes
Cuotas pendientes 24 6
Total pendiente de pago 2858,40 € 714,6 €

Nos ahorramos de pagar al finalizar el préstamo (dentro de 6 meses) 2858,40 - 714,6 = 2.143.8, que valorados a día de hoy son aproximadamente 2.092 €

Para comparar capitales hay que hacerlo en el mismo momento del tiempo. Por eso traemos a día de hoy el ahorro en un a fecha concreta utilizando la matemática financiera para descuento de capitales. Hemos considerado un tipo de interés fijo del 5% anual.

La fórmula utilizada es:

Co= C1 / (1+ i)^n donde:

  1. Co = valor del capital hoy (lo que queremos calcular)
  2. C1 = valor del capital en el futuro (2143.8€)
  3. I = interés nominal (5% = 0.05)
  4. n = tiempo (en años: 6 meses = 0.5 años)

Co = 2143 / (1 + 0.05) ^ 0.5 = 2092 €

Amortizar 2000 euros de un préstamo hipotecario

Antes de amortizar Después de amortizar
Capital concedido 68.252,10 € 68.252,10 €
Cantidad pendiente 33.703,54 € 31.708,29 €
Interés 5,1% 5,1%
Cuota mensual 171,09 € 171,09 €
Cuotas pendientes 429 366
Total pendiente de pago 73.397,61 € 62.618,94 €

Nos ahorramos al finalizar el préstamo (dentro de 30 años y medio) 10.778,67 €, que traídos a fecha de hoy son 2.433,83 €.

Para comparar capitales hay que hacerlo en el mismo momento del tiempo. Por eso traemos a día de hoy el ahorro en un a fecha concreta utilizando la matemática financiera para descuento de capitales. Hemos considerado un tipo de interés fijo del 5% anual.

La fórmula utilizada es:

Co= C1 / (1+ i)^n donde:

  1. Co = valor del capital hoy (lo que queremos calcular)
  2. C1 = valor del capital en el futuro (10778.67€)
  3. I = interés nominal (5% = 0.05)
  4. n = tiempo (en años: 30 años y medio)

Co = 10778.67 / (1 + 0.05) ^ 30.5 = 2433.83 €

Además, obtenemos un ahorro de 300 euros por deducción fiscal de los 2000 € que adelantamos.

En este caso, el ahorro de la amortización del préstamo personal es 2.092 €., menor que el de amortizar hipoteca que es 2.433,83 € + 300 por deducción fiscal = 2.733,83 €, luego nos conviene amortizar hipoteca.

Resumiendo

Podemos decir que conviene pagar primero las tarjetas de crédito, y luego estudiar si conviene más amortizar la hipoteca o un crédito personal, según los tipos de interés y la duración de los préstamos.

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